jueves, 20 de diciembre de 2012

CLUB DEPORTIVO EL NACIONAL

                                                               LOS PUROS CRIOLLOS
La época de triunfos no quedaría ahí, 2006 fue un año de grandes conquistas, la experiencia y categoría directriz del Profesor Éver Hugo Almeida, una vez más, se hizo presente, permitiendo a la “Máquina Roja” coronarse nuevamente como monarca del fútbol ecuatoriano. 
Fue el equipo más regular del torneo: disputó 46 partidos, ganó 22, empató 15 y perdió tan solo en 9 oportunidades, resultados que le permitieron clasificar con 5 puntos de bonificación a la liguilla final del torneo y que a la postre le servirían para obtener el título de campeón.

                                                                   
El Bi-Tri Campeón
En los Años 70, El Nacional, fue capaz de lograr lo que ningún equipo ecuatoriano había hecho en la historia del torneo profesional. En 1976, 1977 y 1978, logra coronarse como campeón en forma consecutiva, consiguiendo de ésta manera, el primer tricampeonato de su historia. Los técnicos campeones, fueron: Ernesto Guerra y Héctor Morales, en dos ocasiones. Fabián Paz y Miño, logra proclamarse como el máximo goleador del Campeonato en 1977 con 27 goles y ayuda a El Nacional en forma decisiva, durante esos tres años de gloria. En 1982, 1983 y 1984, El Nacional repitiría la hazaña, para convertirse en doble tricampeón (bi-tricampeón), siendo el único equipo ecuatoriano que lo ha logrado hasta el momento. Otra vez, Ernesto Guerra y el brasileño Roberto Abruzzesse, en dos ocasiones, serían los responsables de los títulos. El recuento de torneos ganados por el club hasta ese entonces, era de ocho; se destacan jugadores de la talla de: José Villafuerte, goleador del torneo en 1982 con 25 tantos y Ermen Benítez, goleador de los torneos:1987, 1989 y 1990; con 23, 23 y 29 goles, respectivamente. 1985, vería su actuación más importante en una competencia internacional, (junto a la final de la Recopa Sudamericana de Clubes de 1970), al llegar a semifinales en la Copa Libertadores de América y quedar muy cerca de la final, bajo la dirección técnica del colombiano Leonel Montoya; son recordados, en forma especial, los duelos ante América de Cali y Peñarol. Un año más tarde, en 1986, se lograría un título más y de la mano, otra vez, de Roberto Abruzzesse; ya eran nueve los títulos sumados.

EL MEJOR JUGADOR QUE TUVO EL NACIONAL


SU GRAN HINCHADA





martes, 18 de diciembre de 2012

DECÁLOGO DE TRIGOLOGÍAS

1. Tres cosas deben amarse: A Dios, el Prójimo y el Honor.
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2. Tres cosas deben controlarse: Lengua (habla)el deseo (aspirar a algo) y la conducta (comportamiento).

3.Tres cosas que se deben med itar: La vida (regalo de Dios), la muerte (encuentro con Dios) y la eternidad (ultima estancia de nuestra vida).
4. Tres cosas que se deben estimarse: El valor humano,moral y cristiano),la rectitud (ser correctos y responsables) y el agradecimiento (agradecer al señor por los bienes recibidos y aun por los males.
5. Tres cosas que deben aborrecer: El pecado (causante de todos los males), la ignorancia (inculto) y la ingratitud (olvidarse de haber recibido favores).
6. Tres cosas que se deben evitar: Pereza (madre de todos los vicios), murmuración (conversar en prejuicio de alguien) y la calumnia (acusar falsamente). 
7. Tres cosas que deben cultivarse: La virtud (teologales y cardinales), la bondad (don de Dios) y la alegría, aun en los casos negativos. 
8. Tres cosas que deben respetarse: La religión ( fe y creer), la autoridad (persona con poderes facultades y cargo) y la opinión (conceptos y juicios).
  9. Tres cosas que deben imitarse: La honradez (obrar con rectitud), la lealtad (no traicionar),  y la constancia (firme en su personalidad).
10. Tres cosas que deben fomentarse - promoverse: La paz (la que da Jesús), la amistad (afecto y aprecio), y la cortesía (respeto).

NUESTRA NATURALEZA


MI NATURALEZA




COMO  CUIDAR MI NATURALEZA
La naturaleza, es todo lo que el hombre no creo con sus propias manos, es decir: el aire, el agua, la tierra, los animales, las plantas y otros. Su cuidado, resulta necesario para nuestra supervivencia, ahora pensemos ¿que haríamos sin la naturaleza?
A veces pensamos que la naturaleza es algo sin vida y por tanto, no merece ninguna consideración especial, nos hemos acostumbrado a ver la naturaleza como algo que estaba totalmente a nuestra disposición: un almacén del cuál extraer materias primas, algo sin vida.
No podemos respetar a la naturaleza si no nos podemos respetar a nosotros mismos. Podemos empezar haciendo conciencia de lo que daña a nuestra naturaleza, pensar como podemos repararlo, con un poquito que ayudemos podemos hacer una gran diferencia. La naturaleza es nuestra casa y por eso debemos respetarla y cuidarla, de ella depende nuestra felicidad y vida. Tratar de que las demás personas concienticen del daño que hacemos a la naturaleza y por lo tanto a nosotros mismos.
Respetar la Naturaleza no significa solo respetar el entorno en el que vivimos, conservar un paisaje o salvar de la extinción a las ballenas o los elefantes. A la larga, el respeto por la naturaleza nos lleva a cambiar nuestra forma de vivir y nuestra actitud respecto del mundo y de nosotros mismos. Y la única forma de preservar nuestra naturaleza es simplemente respetándola.



CUIDA LA NATURALEZA ES TUYA


LA VIDA EN EL MAR

LA VIDA EN EL MAR

  Una de las características principales del medio marino es que la vida se desarrolla en tres dimensiones, estando por tanto distribuida sobre el fondo y en toda la masa de agua.
     En la costa los acantilados se adentran en el mar, originando fondos donde la roca adquiere diversidad de formas, en vivo contraste con la placidez de las arenas que la rodean. Esta roca, con un sinfín de huecos, hendiduras, cuevas, extra plomos, y paredes de verticalidad variable, da paso a fondos sedimentarios de diferente naturaleza y granulometría, que se extenderán por la plataforma continental, parte del talud y las llanuras abisales. La roca también puede volver a aflorar en la plataforma y el talud continental. 
                                               
    El agua de mar, por su parte, constituye el hábitat más extenso y homogéneo de la Tierra y constituyó el caldo de cultivo donde pudo surgir la vida, facilitando también el que ésta se extendiera por todo el Planeta. Cubre el 70% de la superficie de la Tierra, tiene una profundidad media de unos 3.700 m y ocupa un volumen de 1.350 millones de km3. En este medio, flotan y se desplazan organismos microscópicos y organismos que pesan varias toneladas.